MAESTRO DE LA MONTAÑA

Cuando el novio de Rebeca le propone ir de vacaciones a un hospedaje en la montaña con su club swing, rápidamente se da cuenta de que ella no disfrutaba con el intercambio de parejas. Ahora no tiene donde dormir. Logan, el propietario del hospedaje, la encuentra congelada en el porche. Después de arrastrarla adentro, él la calienta en su propia cama, y allí el experimentado Dom descubre que Rebecca puede no ser una swinger … pero ella es definitivamente una sumisa.
Rebeca cree que nadie puede amar su rellenito cuerpo con cicatrices. Para su sorpresa, Logan, el propietario de la posada, no sólo está en desacuerdo, sino que él la amarra y le demuestra lo mucho que disfruta de sus curvas. Bajo sus manos expertas, Rebecca no sólo pierde sus inhibiciones, sino también su corazón.
Dañado por la guerra, Logan se considera demasiado peligroso para estar alrededor de la tentadora pequeña sub . Él le permite alejarse por su propia seguridad, sin darse cuenta de que ella cree que ha vuelto a ser rechazada debido a su aspecto. Cuando en las montañas de Logan su voz sigue repercutiendo mucho después de que ella se ha ido, se da cuenta que se ha llevado su corazón con ella. Pero cuando llega a la ciudad para reclamarla, el teléfono de Rebeca ha sido desconectado y su apartamento está vacío…

PLACER ORIENTAL

Primavera de 1873.
Yo, Katie O’Roarke, llegué a Japón en la primavera de con mi virginidad intacta, mi corazón cargado de nostalgia y mi alma ansiosa por encontrar los placeres que me negaba mi marido, lord Carlton, un hombre frío y egoísta, poseído por una crueldad sin límites.
El país oriental contrastaba en todos los aspectos con la tediosa vida que llevaba en Londres y me permitía olvidar mi horrible matrimonio. Pero cuando mi marido me atacó en un estado de embriaguez y locura no pude seguir soportándolo y hui a las montañas. Allí encontré a Akira, un joven samurái que me llevó hasta Shintaro, el jefe del poderoso clan guerrero.
Al principio recelaba de mi presencia, pero Shintaro empezó a visitarme a diario hasta que el sonido de sus pisadas bastaba para que se me desbocase el corazón. Me enseñó el camino del guerrero, el valor del honor, la lealtad y la dignidad, y también un mundo de infinitas posibilidades eróticas en el que yo iba a descubrir una fuerza insospechada. Juntos prenderíamos la pasión prohibida, traspasaríamos las barreras del placer y evocaríamos el peligro en su forma más sensual.
Pero mi marido estaba empeñado en encontrarme y hacerme pagar por la humillación sufrida. Y yo no podía seguir ocultándome entre los naranjos del valle cuando una oscura amenaza se cernía sobre mi destino…